2012 inicia con más carga de impuestos para los ecuatorianos
El Impuesto a la Salida de Divisas (ISD), el alza de precio de los pasajes aéreos, el Impuesto Verde para los vehículos y el ICE incrementan los gastos de los hogares.
“Hay un chiste que reza: ‘Tenía un sueño tan pesado que amanecía bajo la cama’… Yo creo que nuestros impuestos son tan pesados que despertaremos bajo la miseria”, bromea en tono bajo el jurista Germán, al salir un momento de la sala de reuniones del bufete de abogados donde labora desde hace seis años.
Este padre de familia, con 41 años sobre sus hombros, no se considera un hombre pudiente o “pelucón”. “Pero sí creo que mis deseos de querer brindar mejores condiciones de vida a mi familia no pueden ser satanizadas”, asevera. Sin embargo, está entre esos miles que sentirán el efecto de la última reforma tributaria, que le ha generado cierta preocupación en el manejo de su economía en el nuevo año 2012.
Justo en este periodo su hija obtuvo, por sus méritos deportivos, una beca parcial en el Massachusetts Institute of Technology (MIT) de los Estados Unidos. “Obviamente el sacrificio que haré para cancelar (trimestralmente) los valores por sus estudios vale la pena… Pero el Gobierno dispuso un Impuesto a la Salida de Divisas (ISD) del 5% (3 puntos más que en 2011), que deberé cancelar cada vez que envíe (dinero) al exterior… ¿A costa de qué?”, espeta el jurista, ahora sí con un tono más elevado.
Es decir, además de la tarifa que paga por los $ 3.000 mensuales que enviaría para cubrir los costos de su primogénita, el jurisconsulto debe cancelar adicionalmente 150 dólares. Es por ese alto costo que ya transfirió una parte de esos recursos a un banco estadounidense, cuando el ISD era del 2%. La entidad financiera se encargará del pago de las matrículas.
Él hace cálculos: por los cuatro años de estudios en Norteamérica, el abogado debería asumir, solo por ISD, $ 7.200 más.
Su carro particular, cuyo año de fabricación es 2005, es otro egreso que se añadirá a su matrícula anual, al haber entrado en vigencia los llamados “impuestos verdes”. “Tengo un Optra de 1.8″, dice. Esto se traduce en un pago de 25 dólares.
Pero hay más gastos inéditos que debe sumar a su canasta de egresos: por ejemplo, el incremento en el costo de pasajes aéreos. Dice que viaja, al menos, cinco veces al mes para trasladarse hasta la capital. “Es normal que alguien en mi profesión deba viajar, no lo hago por tierra por factor tiempo”.
En Tame, por ejemplo, deberá pagar un 15,6% más, lo que significa $ 22 por cada ruta de ida y venida. En síntesis, el abogado necesitará $ 1.320 adicionales para laborar.
Jorge Ayala, economista experto en materia tributaria, aduce que “cualquier modificación impositiva significa un encarecimiento del costo de vida”.
Ayala agrega que no hay un impuesto que no sea distorsionante… En esa línea, cabe preguntarse, dice, si la medida tomada por el Gobierno va a afectar, necesariamente, a la clase pudiente, que, según se ha manifestado, es su objetivo.
Sin embargo, explica que estas medidas provocarán traslación de impuestos a la clase más baja. De ahí que se requieren impuestos que no discriminen la capacidad adquisitiva.
El abogado Germán, fumador obsesivo, tendrá otro gasto extra: el aumento del ICE por cada unidad de cigarrillo. Su afición por el tabaco le significará un gasto mensual de $ 90. Un año atrás gastaba 75 dólares. Consume una cajetilla al día. A groso modo, por vía impuestos, su presupuesto anual se incrementó en $ 3.325. “Y ni me mencione la inflación”, concluye.
*Andersson Boscán Pico – Redacción Guayaquil
Publicado el 4 de enero del 2012 en el Diario Expreso
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